La incorporación de OLOT MEATS GROUP al sector farmacéutico nos permite transformar la mucosa intestinal porcina en un producto biotecnológico de gran impacto sanitario: la heparina.
La heparina de bajo peso molecular (HBPM) es un anticoagulante esencial que se utiliza para prevenir y tratar la enfermedad tromboembólica, una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo.
Este tipo de fármaco es clave en situaciones clínicas tan frecuentes como la prevención de trombosis tras intervenciones quirúrgicas, el tratamiento de la trombosis venosa profunda, la embolia pulmonar o la protección de pacientes con alto riesgo cardiovascular.
Asimismo, su uso es habitual en pacientes hospitalizados, en oncología, durante el embarazo en casos seleccionados y en numerosos procedimientos médicos en los que evitar la formación de coágulos resulta determinante para salvar vidas.

La apuesta de OLOT MEATS GROUP por la salud humana consiste en transformar un subproducto de la industria alimentaria en un medicamento de alto valor terapéutico, contribuyendo a mejorar la disponibilidad de heparina con las máximas garantías sanitarias. Este enfoque no solo refuerza los recursos del sistema sanitario, sino que también mejora la seguridad del suministro de un fármaco considerado estratégico a escala mundial. La producción bajo estrictos estándares de calidad farmacéutica, junto con una trazabilidad completa desde el origen de la materia prima hasta el producto final, permite ofrecer un medicamento seguro, eficaz y alineado con los más altos requisitos regulatorios internacionales.
El proyecto Glicopepton Biotech ocupa una superficie de 25.000 m² en Fraga (Huesca) y es fruto de la experiencia de Laboratorios Farmacéuticos Rovi y de la sinergia entre el grupo agroalimentario aragonés Costa Food Group (Grupo Costa) y Càrniques Celrà, S.L., empresa perteneciente a OLOT MEATS GROUP.
Esta colaboración integra conocimiento científico, capacidad industrial y experiencia en el sector agroalimentario para impulsar una iniciativa que conecta innovación, sostenibilidad y salud pública. El desarrollo de este proyecto posiciona, además, al territorio como un polo de biotecnología aplicada, generando empleo cualificado y fortaleciendo el tejido industrial vinculado a la investigación farmacéutica.
La estructura creada para la investigación y el desarrollo también permite poner en valor el resto de los productos generados durante el proceso, fomentando un modelo de aprovechamiento integral. Estos subproductos pueden destinarse a la elaboración de piensos de alto valor nutritivo para animales o a fertilizantes orgánicos no químicos, contribuyendo a la economía circular y reduciendo el impacto ambiental.
De este modo, el proyecto no solo impulsa la innovación farmacéutica, sino que también promueve una producción responsable y sostenible, en la que cada fase del proceso aporta valor y contribuye, directa o indirectamente, a la salud humana y al bienestar global.

